Pilates de suelo
Una colchoneta y tu propio peso. El pilates de suelo trabaja lo que Joseph Pilates llamaba el centro: abdomen profundo, suelo pélvico y musculatura que rodea la columna. Todo con movimientos lentos y muy controlados.
No se trata de hacer muchas repeticiones. Se trata de hacer pocas y bien, coordinando cada movimiento con la respiración. Por eso alguien que llega sin haber pisado un gimnasio en años puede empezar aquí sin problema, y por eso alguien que entrena a diario también acaba sudando.
Es la puerta de entrada más habitual al centro, y la actividad que más gente recomienda cuando arrastra molestias de espalda de estar ocho horas sentada.